El Clip
  • Temas
    • Lo público
      • La medicina del millón
      • Litio en conflicto
      • Negocios de familias
      • Un mundo de dolor
      • NarcoFiles: El Nuevo Orden Criminal
      • Un fondo sin fondo
      • El otro Río de la Plata
      • Diplomacia en las sombras
      • Tras los pasos de Meco
      • Viaje al centro de Odebrecht
      • Pandora Papers Latam
      • El joropo del dragón
      • Siguiendo el dinero para la COVID 19
      • Paraísos de dinero y fe
      • Centinela- Covid-19
      • Transnacionales de la fe
    • Las libertades
      • El caso Lucas Villa
      • El Proyecto Rafael
      • Las Historias Prohibidas de Rappler
      • Proyecto Miroslava
      • Migrantes de Otro Mundo
    • La dignidad humana
      • Los Bombardeados: sin derecho a la defensa
      • Tráileres, trampa para migrantes
      • El Negocio de la Represión
      • Activamente
      • Proyecto Cartel
      • Nurses for Sale
    • La desinformación
      • La mano invisible de las Big Tech
      • Los Ilusionistas
      • Mercenarios Digitales
      • Política Falaz
      • Mentiras Contagiosas
    • El ambiente
      • Taladores Digitales
      • Las ruinas del carbón
      • Litio en conflicto
      • Países Minados II
      • Lazos Amazónicos
      • Las grietas del litio
      • Países Minados
      • Carbono Opaco
      • Carbono Gris
      • Tierra de Resistentes
      • Madera sin rastro
      • Amazonía en Riesgo
  • Investigaciones
    • Taladores Digitales
    • Las ruinas del carbón
    • Los Bombardeados: sin derecho a la defensa
    • La medicina del millón
    • Arte de magia
    • Litio en conflicto
    • La mano invisible de las Big Tech
    • Países Minados II
    • Lazos Amazónicos
    • Negocios de familias
    • Un mundo de dolor
    • Inocencia en juego
    • El otro Río de la Plata
    • Las grietas del litio
    • Países Minados
    • Los Ilusionistas
    • Tráileres, trampa para migrantes
    • Carbono Opaco
    • NarcoFiles: El Nuevo Orden Criminal
    • Un fondo sin fondo
    • Mercenarios Digitales
    • El caso Lucas Villa
    • El Proyecto Rafael
    • Carbono Gris
    • Política Falaz
    • Tras los pasos de Meco
    • Viaje al centro de Odebrecht
    • Tierra de Resistentes
    • El Negocio de la Represión
    • Mentiras Contagiosas
    • Pandora Papers Latam
    • Data- Colaboraciones
    • Ver todas
  • Investigaciones de Aliados
  • Clipoteca
  • Quiénes somos
  • Newsletters
Sin resultados
Ver todos los resultados
Donar

El Clip
  • Temas
    • Lo público
      • La medicina del millón
      • Litio en conflicto
      • Negocios de familias
      • Un mundo de dolor
      • NarcoFiles: El Nuevo Orden Criminal
      • Un fondo sin fondo
      • El otro Río de la Plata
      • Diplomacia en las sombras
      • Tras los pasos de Meco
      • Viaje al centro de Odebrecht
      • Pandora Papers Latam
      • El joropo del dragón
      • Siguiendo el dinero para la COVID 19
      • Paraísos de dinero y fe
      • Centinela- Covid-19
      • Transnacionales de la fe
    • Las libertades
      • El caso Lucas Villa
      • El Proyecto Rafael
      • Las Historias Prohibidas de Rappler
      • Proyecto Miroslava
      • Migrantes de Otro Mundo
    • La dignidad humana
      • Los Bombardeados: sin derecho a la defensa
      • Tráileres, trampa para migrantes
      • El Negocio de la Represión
      • Activamente
      • Proyecto Cartel
      • Nurses for Sale
    • La desinformación
      • La mano invisible de las Big Tech
      • Los Ilusionistas
      • Mercenarios Digitales
      • Política Falaz
      • Mentiras Contagiosas
    • El ambiente
      • Taladores Digitales
      • Las ruinas del carbón
      • Litio en conflicto
      • Países Minados II
      • Lazos Amazónicos
      • Las grietas del litio
      • Países Minados
      • Carbono Opaco
      • Carbono Gris
      • Tierra de Resistentes
      • Madera sin rastro
      • Amazonía en Riesgo
  • Investigaciones
    • Taladores Digitales
    • Las ruinas del carbón
    • Los Bombardeados: sin derecho a la defensa
    • La medicina del millón
    • Arte de magia
    • Litio en conflicto
    • La mano invisible de las Big Tech
    • Países Minados II
    • Lazos Amazónicos
    • Negocios de familias
    • Un mundo de dolor
    • Inocencia en juego
    • El otro Río de la Plata
    • Las grietas del litio
    • Países Minados
    • Los Ilusionistas
    • Tráileres, trampa para migrantes
    • Carbono Opaco
    • NarcoFiles: El Nuevo Orden Criminal
    • Un fondo sin fondo
    • Mercenarios Digitales
    • El caso Lucas Villa
    • El Proyecto Rafael
    • Carbono Gris
    • Política Falaz
    • Tras los pasos de Meco
    • Viaje al centro de Odebrecht
    • Tierra de Resistentes
    • El Negocio de la Represión
    • Mentiras Contagiosas
    • Pandora Papers Latam
    • Data- Colaboraciones
    • Ver todas
  • Investigaciones de Aliados
  • Clipoteca
  • Quiénes somos
  • Newsletters
Sin resultados
Ver todos los resultados
Donar
El Clip
Sin resultados
Ver todos los resultados
ES | PT

Con dos centrales térmicas a base de carbón, la pequeña Candiota encabeza la clasificación de emisiones

La contaminación atmosférica del municipio de 10 000 habitantes en Rio Grande do Sul supera la de ciudades más grandes como Belo Horizonte, Fortaleza y Porto Alegre. Brasil espera una hoja de ruta para alejarse de los combustibles fósiles.

03/06/2026

Por: Sílvia Lisboa y Maurício Frighetto (Matinal)

portada-brasil-1-v1

Foto: Juliano Bueno de Araújo (Instituto ARAYARA) / Septiembre de 2021. Ilustración: Gastón González.

Share on FacebookShare on Twitter

El Sistema de Estimaciones de Emisiones y Absorciones de Gases de Efecto Invernadero (SEEG), del Observatorio del Clima, sitúa a Candiota (en Rio Grande do Sul), una localidad con poco más de 10 000 habitantes, como el 43.º mayor contaminador climático de Brasil. El municipio se sitúa por delante de Belo Horizonte y Fortaleza, que cuentan con más de 2 millones de habitantes. Porto Alegre, la capital del estado que cuenta con una población de 1,3 millones de personas, ocupa el puesto 167. 

Teniendo en cuenta únicamente el sector eléctrico, la ciudad lidera la contaminación climática debido a la generación de energía a partir del carbón, según este reportaje de Matinal, que forma parte de la investigación transfronteriza y colaborativa «Las ruinas del carbón». El proyecto está liderado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP) y reúne a doce medios de comunicación que abordan el fin de la energía a base de carbón en América Latina.

«El carbón es el peor tipo de combustible fósil en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero», afirmó Suely Araújo, coordinadora de políticas públicas del Observatorio del Clima y expresidenta del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama). «Además, el carbón brasileño tiene un bajo poder calorífico. No es un buen carbón. Eso significa más contaminación. Brasil, en mi opinión, decididamente no fue concebido en el planeta Tierra para usar carbón». 

Infografia—usinas-Brasil-v1 (2)
Ilustración: Gastón González.

La posición de Araújo es compartida por el geólogo Rualdo Menegat, quien participó activamente en el debate sobre los impactos de la construcción de una nueva mina -la Mina Guaíba- en la Región Metropolitana de Porto Alegre, que no se hizo realidad debido a la presión popular y de los científicos. Profesor de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) y estudioso de la historia del carbón en Brasil, Menegat cuenta que, a principios del siglo XX, el entonces gobernador de Santa Catarina, Lauro Müller, contrató a un renombrado geólogo para realizar un estudio sobre el potencial de las minas brasileñas. 

Tras dos años, el investigador publicó el Informe White con la siguiente conclusión: «Esto no es carbón». White fue tajante al afirmar que el carbón brasileño no era apto para uso comercial y explicó que en Brasil solo había «láminas de como mucho 2 centímetros» de material carbonoso mezclado con mucho barro. «También descubrió que los análisis anteriores eran tendenciosos, ya que los interesados ‘retiraban toda la arcilla y enviaban solo el carbón al laboratorio’», relató Menegat. 

Müller, que da nombre a una ciudad de la región carbonífera de Santa Catarina en la actualidad, no se convenció y envió el material a Alemania para averiguar si, aun así, era posible procesarlo. «La respuesta de los alemanes fue que sí, que se podía procesar el carbón brasileño utilizando mucha agua para eliminar los residuos. Pero nadie preguntó qué tipo de daño ambiental acarreaba ese procesamiento», dijo el geólogo gaucho. «El procesamiento del carbón genera una cantidad ingente de residuos tóxicos (con metales pesados y alto contenido de azufre) que causan una devastación ambiental sistémica, como el drenaje ácido de minas. Además de generar pasivos inmensos, porque las operaciones no son económicamente viables y acaban abandonadas».

¿Por qué el carbón es el más contaminante?

El 5.º Inventario de Emisiones Atmosféricas en Centrales Termoeléctricas, una publicación del Instituto de Energía y Medio Ambiente (IEMA) de 2025 con datos de 2024, muestra que Candiota encabeza la clasificación de emisiones debido a las centrales termoeléctricas instaladas en la ciudad (Pampa Sul y Candiota III) y a las características del carbón.  

«Este combustible tiene un factor de emisión más alto, es decir, libera más CO2 [dióxido de carbono] por cantidad de combustible quemado en comparación con alternativas como el gas natural. Además, en el caso de Candiota, el carbón tiene un bajo poder calorífico, lo que significa que es necesario quemar más combustible para generar la energía necesaria para la producción de electricidad», analizó Raissa Silva, investigadora del IEMA.   

En la práctica, según Silva, esta combinación hace que las centrales emitan más CO? por unidad de energía generada. «Por eso, a pesar de ser solo el quinto municipio en generación, con menos de la mitad de la producción de Santo Antônio dos Lopes, sede del Complejo Parnaíba, Candiota tiene unas emisiones un 36% mayores, que alcanzan aproximadamente los 4 millones de tCO?e [toneladas de dióxido de carbono equivalente]», explicó.  

Al analizar el total de emisiones, la central Pampa Sul —perteneciente a las gestoras de inversiones brasileñas Starboard Asset y Perfin— fue la mayor contaminadora climática entre las centrales térmicas estudiadas. Candiota III, operada por Âmbar Energia y propiedad de J&F S.A. de los hermanos Joesley y Wesley Batista, quedó en cuarto lugar. Esto se debió a que la primera generó más del doble de electricidad que la central vecina. Sin embargo, al considerar la tasa de emisiones, es decir, cuánto emite la central térmica por cada unidad de electricidad generada, Candiota III ocupa el segundo lugar, mientras que Pampa Sul es la tercera.

Las dos centrales solo no encabezaron la clasificación debido a la central termoeléctrica de Figueira, en Paraná, cuya operación comercial quedó suspendida. Según Silva, la central de Paraná funcionó a alrededor del 1,5% de su potencial. Dado que la medición se realiza por unidad de energía generada, y la central produjo muy poco durante el periodo, el indicador quedó distorsionado. «Es decir, no se trata de una central con altas emisiones en funcionamiento regular, sino de un efecto de la baja utilización», explicó Silva. 

Esta alianza periodística solicitó información y valoraciones sobre el tema a las empresas responsables de Pampa Sul, desde el 8 de mayo, y de Candiota III, desde el 29 de abril. La primera no respondió, mientras que J&F envió una nota en la que destacaba una iniciativa liderada por Âmbar Energia, denominada Proyecto H2V Candiota, destinada a producir hidrógeno verde (H?V) en la central termoeléctrica.   

«La iniciativa prevé la construcción de una planta de hidrógeno verde para sustituir al hidrógeno gris que se utiliza actualmente en el sistema de refrigeración del generador de la central. La producción se llevará a cabo mediante electrólisis, con energía procedente de la planta fotovoltaica asociada a un sistema de baterías que ampliará el periodo diario de funcionamiento», afirmó la empresa. 

Según el comunicado, «el excedente de hidrógeno producido se comprimirá y almacenará, lo que contribuirá a la seguridad operativa de la central y creará oportunidades futuras de suministro para las industrias de la región. Con la implementación, Âmbar Energia estima reducir aproximadamente 50 toneladas de emisiones de CO2 al año». El proyecto fue seleccionado en la Convocatoria para el Desarrollo de la Cadena del Hidrógeno Verde (H?V-RS) del gobierno de Rio Grande do Sul. 

Una red ambiental pide el fin de las termoeléctricas a base de carbón  

Según el análisis de la investigadora Raissa Silva, del IEMA, existen medidas que pueden reducir tanto las emisiones de gases de efecto invernadero —responsables de la crisis climática mundial— como la contaminación atmosférica en Candiota. «A corto plazo, las mejoras operativas y el perfeccionamiento de los sistemas de control pueden reducir la emisión de contaminantes locales, como el material particulado y los óxidos de nitrógeno. Sin embargo, la reducción estructural de las emisiones depende de la sustitución gradual de la generación a base de carbón por fuentes de menor intensidad de carbono. En este sentido, las recientes decisiones en materia de política energética van en la dirección opuesta».  

Entre las leyes a las que se refirió Silva se encuentran la 14.299/2022 y la 15.269/2025, que permitieron prorrogar hasta 2040 los contratos del Gobierno federal con el Complejo Termoeléctrico Jorge Lacerda, en Santa Catarina, y Candiota III, en Rio Grande do Sul. Como muestra este reportaje de Matinal, fueron fruto del cabildeo y la presión política.   

Sin embargo, según el Observatorio del Clima, estas leyes no han establecido «directrices para la recuperación ambiental de los pasivos derivados de la minería y la quema de carbón mineral, ni tampoco para la reducción de las emisiones de GEI [gases de efecto invernadero] de estos proyectos basados en combustibles fósiles, que cuentan con garantías de contratación hasta el año 2040».

La red, que cuenta con más de 130 organizaciones ambientales, pidió al Gobierno federal que revise la contratación de estas centrales. Además de la cuestión ambiental, criticó las leyes por no incluir, «directrices y procedimientos para la jubilación obligatoria de los profesionales o para su reconversión en empleos verdes, en caso de cierre de las centrales». 

La propuesta se presentó como contribución a la «Hoja de ruta para una transición energética justa y planificada», una iniciativa puesta en marcha por el Gobierno federal tras la COP de Belém a finales de 2025. El objetivo de la hoja de ruta es planificar una reducción gradual de la dependencia de los combustibles fósiles y proponer mecanismos de financiación para la transición. Aún no hay un plazo para que el plan se ponga en práctica.   

El Observatorio del Clima también recomendó «eliminar por completo la producción de carbón para uso eléctrico aún en esta década, manteniendo el uso industrial durante un breve periodo de tiempo». Según Suely Araújo, en el sector industrial, el uso del mineral aún podría persistir durante más tiempo, ya que supone un mayor desafío. «En el sistema eléctrico, el carbón no significa nada. Si desconectáramos las centrales térmicas a base de carbón, eso no cambiaría estructuralmente el sistema interconectado». 

Según el Balance Energético Nacional 2025, de la Empresa de Investigación Energética (EPE), del Ministerio de Minas y Energía (MME), la participación del carbón en la matriz eléctrica brasileña fue del 1,9% en 2023 y 2024. 

Reciclaje de carbono 

Según el análisis de Fernando Luiz Zancan, presidente de la Asociación Brasileña del Carbono Sostenible (ABCS), entidad que representa los intereses del sector, el problema del carbón radica precisamente en las emisiones de dióxido de carbono (CO2). «Si se resuelve el problema de las emisiones, ¿por qué no utilizar carbón?», se preguntó. 

Según Zancan, la renovación de los contratos abre un margen para encontrar soluciones. «¿Qué tecnologías se están desarrollando? ¿Cuál de ellas vas a aplicar? No sabes cuál es la tecnología ganadora. Hay plantas de demostración en Canadá, hay una planta de demostración en Estados Unidos, hay varias plantas en China. Se está llevando a cabo un desarrollo tecnológico. ¿Funciona la planta con captura? Funciona, pero aún es cara. Así que hay que hacer uno, dos, tres, cuatro, cinco (intentos)». 

Según Zancan, hay dos posibilidades para este «reciclaje del carbono». Utilizar los gases para fabricar subproductos, como metanol o fertilizantes, un proyecto que se está desarrollando en China, por ejemplo, o inyectar el CO2 en el suelo. «Se inyecta el CO2 en algún lugar y se deja ahí abajo, como se lleva haciendo desde hace más de 30 años en el Mar del Norte, y como hace la propia Petrobras aquí en Brasil. El reciclaje de carbono es el tema del futuro».     

A pesar de reconocer los impactos del cambio climático, los mineros de Candiota consideran que es desinformación señalar al carbón como el villano de las emisiones de gases de efecto invernadero. «Las emisiones de las centrales a base de carbón representan muy poco. La actividad agropecuaria y la deforestación son mucho más agresivas», afirmó el ingeniero de minas Hermelindo da Trindade Ferreira, uno de los directores del Sindicato de Mineros de Candiota, fundado en 1991. 

De hecho, en 2024, según el SEEG, las termoeléctricas a base de carbón generaron alrededor de 10 millones de toneladas de CO2 equivalente (tCO?e), lo que representó el 0,49% de las emisiones del país. La mayor parte de las emisiones proviene de los cambios en el uso del suelo y el bosque, y la actividad agropecuaria, lo que representa algo más del 71%. Sin embargo, en lo que respecta a la generación de electricidad, siempre según el SEEG, la generación a partir del carbón representa el 23,9% de la contaminación atmosférica.

Según Ferreira, el problema se concentraría más en la quema del carbón, que emite una mezcla de gases tóxicos, entre ellos el dióxido de carbono. La solución para el expresidente del sindicato sería dar otros usos al mineral, como la gasificación y la producción de cemento y fertilizantes a partir de las cenizas. «Tenemos más de 200 años de carbón. Lo que tenemos que hacer es pensar en soluciones para la descarbonización con el fin de alcanzar el net zero (la carbono neutralidad)», afirmó. La preocupación principal es generar nuevas oportunidades de empleo hasta entonces, para no dejar desamparados a los trabajadores. 

Las contradicciones del carbón 

Como parte del Acuerdo de París, Brasil presentó la actualización de su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) en 2024. El objetivo es reducir entre un 59% y un 67% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2035, en comparación con los niveles de 2005. 

En un análisis de los objetivos brasileños, Climate Action Tracker, una iniciativa independiente que evalúa los objetivos climáticos y las políticas de los países, calificó los objetivos brasileños como insuficientes. «La calificación de “Insuficiente” indica que las políticas y los compromisos climáticos de Brasil necesitan mejoras sustanciales para ser coherentes con el límite de aumento de temperatura de 1,5 °C del Acuerdo de París», afirma el proyecto científico liderado por los centros de investigación Climate Analytics y NewClimate Institute. 

Según el análisis de Climate Action Tracker, Brasil ha adoptado políticas económicas para apoyar el desarrollo sostenible y la creación de empleo. Sin embargo, criticó la falta de un calendario para la eliminación de los combustibles fósiles, como el petróleo, el gas natural y el carbón. «Aunque estas políticas incluyen la transición energética como uno de sus principales pilares de acción, Brasil aún no cuenta con un cronograma definido para la eliminación gradual de los combustibles fósiles y seguirá destinando recursos significativos a la producción y el desarrollo de petróleo y gas natural durante la próxima década, lo que suscita inquietudes sobre la prioridad que se da a la sostenibilidad y a los objetivos ambientales en la agenda de infraestructuras de Brasil».

Mantener una fuente de energía cara y contaminante no es un problema exclusivo de Brasil. El uso del carbón ha generado una paradoja tanto aquí como en otros países, tal y como muestra el informe «Boom and Bust Coal 2026», elaborado por Global Energy Monitor, que hace seguimiento al sector energético en todo el mundo. El documento reveló que, en 2025, aunque la capacidad instalada de las centrales térmicas alcanzó niveles récord —impulsada por nuevos proyectos en China y la India—, la generación real de electricidad a partir de este combustible presentó un descenso.  

«A medida que se ha ampliado la brecha entre las centrales a base de carbón y la energía que producen, la capacidad del carbón se mantiene cada vez más no como una fuente primaria de generación, sino como una forma de seguridad del sistema, valorada por su disponibilidad en momentos de tensión, en lugar de por su uso diario», destacaba el informe. 

El estudio, en el que participó el Instituto Arayara, también puso de manifiesto contradicciones en Brasil. «Una serie de acontecimientos en 2025 y principios de 2026 ponen de relieve las señales contradictorias que marcan la trayectoria del carbón en Brasil, lo que refleja una tensión entre la reputación del país como líder en energía verde —incluida la consecución efectiva del estatus de No New Coal (Sin Nuevo Carbón)— y el continuo apoyo político al carbón».

El estatus «No New Coal» se consiguió porque se archivaron los dos últimos proyectos, ambos en Rio Grande do Sul: Nova Seival (en Candiota y Hulha Negra) y Ouro Negro (Pedras Altas). Al mismo tiempo, el estudio criticó la presión política y el cabildeo que provocaron la prórroga de los contratos de Jorge Lacerda y Candiota III. 

El estudio sostenía que el apoyo político al carbón también se reflejó en la renovada participación de las centrales a base de carbón en el mercado. «En marzo de 2026, Brasil celebró su primera subasta de energía abierta a las centrales a base de carbón desde 2021, con la participación de tres centrales del noreste de Brasil: Itaqui (360 MW), Pecém I (720 MW) y Pecém II (360 MW). Las tres obtuvieron contratos de 10 años, lo que garantiza el funcionamiento continuo de Pecém I hasta 2037 y prolonga la vida útil de Itaqui y Pecém II hasta 2041», afirma el estudio. Estas centrales térmicas utilizan carbón importado.  

El estudio señala que el mantenimiento del carbón en Brasil eleva los costos en una matriz energética mayoritariamente renovable. «Aunque Brasil se ha alejado efectivamente del desarrollo de nuevos proyectos de carbón, las recientes decisiones políticas y de mercado están prolongando el papel de la capacidad de carbón existente. Con unos cronogramas de desmantelamiento que siguen siendo inciertos y unos subsidios que se trasladan a los consumidores, el costo de mantener la generación de carbón en Brasil sigue aumentando en un sistema que, por lo demás, está dominado por las energías renovables».

Le preguntamos a Suely Araújo, del Observatorio del Clima, si cree en una transición energética justa en el sector del carbón. «No, no la estamos llevando a cabo. Estamos manteniendo la situación tal cual hasta 2040. Y cuando llegue 2040, querrán aplazarla. No basta con dejar el problema para más adelante sin tomar medidas drásticas de cambio en la región. Además de ese aplazamiento, ¿qué se ha hecho realmente para cambiar la realidad de las regiones carboníferas del sur del país?».

Las Ruinas del Carbón

Las Ruinas del Carbón es un proyecto liderado por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP) en alianza con Agencia Ocote (Guatemala), Baudó Agencia Pública (Colombia), Concolón (Panamá), Contracorriente (Honduras), La Nación (Argentina), Matinal (Brasil), N+ Focus (México), Raíz Climática (República Dominicana), Reportea (Chile), Climate Tracker América Latina y Mongabay Latam sobre la salida de la energía a base de carbón en América Latina. Revisión legal: El Veinte.

Relacionadas

portada-brasil-4-v1
junio 3, 2026

El lobby y un «mico» legislativo garantizan un contrato de 170 millones de dólares al año para Candiota III

portada-brasil-2-v1
junio 3, 2026

El gobierno de Rio Grande do Sul quiere una transición energética, pero su empresa planea ampliar una mina de carbón

portada-brasil-3-v1
junio 3, 2026

Entre impactos ambientales, litigios y multas, Candiota III busca una nueva licencia

¿En qué quedaron nuestras historias?

portada-brasil-4-v1
junio 3, 2026

El lobby y un «mico» legislativo garantizan un contrato de 170 millones de dólares al año para Candiota III

portada-brasil-2-v1
junio 3, 2026

El gobierno de Rio Grande do Sul quiere una transición energética, pero su empresa planea ampliar una mina de carbón

portada-brasil-3-v1
junio 3, 2026

Entre impactos ambientales, litigios y multas, Candiota III busca una nueva licencia

  • Investigaciones
  • Quiénes somos
  • Nos faltas tú
  • Contáctenos

© 2024 Centro Latinoamericano de Investigación Periodística. Todos los derechos reservados.

Política de uso de datos de CLIP Políticas de cookies

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Temas
    • Lo público
    • Las libertades
    • La dignidad humana
    • La desinformación
    • El ambiente
  • Investigaciones
    • Taladores Digitales
    • Las ruinas del carbón
    • Los Bombardeados: sin derecho a la defensa
    • La medicina del millón
    • Arte de magia
    • Litio en conflicto
    • La mano invisible de las big tech
    • Países Minados II
    • Lazos Amazónicos
    • Negocios de familias
    • Un mundo de dolor
    • Inocencia en juego
    • El otro Río de la Plata
    • Las grietas del litio
    • Los Ilusionistas
    • Tráileres, trampa para migrantes
    • Carbono Opaco
    • NarcoFiles: El Nuevo Orden Criminal
    • Un fondo sin fondo
    • Mercenarios Digitales
    • El caso Lucas Villa
    • El Proyecto Rafael
    • Carbono Gris
    • Política Falaz
    • Tras los pasos de Meco
    • Viaje al centro de Odebrecht
    • Tierra de Resistentes
    • El Negocio de la Represión
    • Mentiras Contagiosas
    • Pandora Papers Latam
    • Amazonía en Riesgo
    • Data- Colaboraciones
  • Investigaciones de Aliados
  • Clipoteca
  • Quiénes somos
  • Newsletters
  • Contáctenos

© 2024 Centro Latinoamericano de Investigación Periodística. Todos los derechos reservados.

Política de uso de datos de CLIP Políticas de cookies